ÚLTIMA HORA: La activista radical anti-ICE Renee Good ha sido vinculada a grupos entrenados para acosar y obstruir a agentes federales. Ella arrojó su coche delante de los agentes de ICE que hacían cumplir la ley. ¿Resultado? Puso vidas en peligro y pagó el precio más alto. El director interino de ICE, Todd Lyons, lo expresó perfectamente: "Ningún civil debería obstaculizar jamás las operaciones policiales... Esta tragedia era totalmente inevitable." La vicepresidenta Vance acertó en lo absoluto: es víctima de lavado de cerebro de izquierdas. Estos grupos doxean y rastrean agentes de ICE, igual que la app que ayudó al tirador de Dallas a atacar oficinas. ¡Esta locura DEBE parar!